Lejos de alejarme del proyecto, esas experiencias le han dado un significado mucho más profundo.
Hoy sigo persiguiendo las 14 montañas más altas del planeta.
No porque crea que una cima define quién soy.
Sino porque cada expedición me recuerda por qué empecé: por la aventura, por el aprendizaje y por esa sensación única de descubrir qué hay más allá del siguiente horizonte.
Si algún día completo las catorce, será un sueño cumplido.
Pero el verdadero éxito será haber recorrido el camino siendo fiel a mis valores y haber regresado siempre con la ilusión intacta de volver a la montaña.
"El alpinismo es una escuela de vida."
